martes 6 de julio de 2010

Antes de dormír.

Padre nuestro que estás en los cielos
santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino…

Dios te salve María, llena eres de gracia
El señor es contigo…

Ángel de la guarda, mi dulce compañía…

- ¿Mamá?
- ¿Si?
- Esa oración no me la habías dicho, esa no existe
- Si existe mi amor, es solo que no te la había presentado.
- ¿Qué es el ángel de la guarda?
- Ah, pues es un angelito que nos pone Dios para que nos cuide.
- ¿Y entonces por qué me caigo, y me pego, y me enfermo?
- Mi amor, si te caes o te pegas o te enfermas es por qué hiciste algo para que te pasara eso.
- ¿Y por qué no me hace que no lo haga?
- Porque ellos no pueden evitar que hagas algo, no pueden quitarte la mano y evitar que comas hielo o algo que te enferme.

Silencio…

- Mami y ¿Por qué no lo veo?
- Porque tienen la orden de que no los veas, ellos nada más están atrás de nosotros.
- ¿Y por qué no quiere que lo vea?
- No se mi amor, tal vez porque las personas no se sentirían cómodas de que alguien esté siempre. Imagínate. Aquí estamos acostadas tú y yo, seríamos 4 y no cabríamos en la cama, pero aun así a veces los puedes sentir. Cuando vas caminando y sientes que alguien te sigue, volteas y no hay nadie, o cuando sientes que te miran.
- ¿Y donde se duermen amá? ¿Apoco se duermen en el piso?
- No mi amor, ellos ni duermen, ellos están despiertos siempre cuidándonos cuando estamos dormidos.
- ¿Y por qué no habla?
- Si hablan mi amor, pero su voz no se escucha como se escucha la mía o la tuya, su voz es tu misma voz cuando piensas en algo. Por ejemplo cuando te preguntas algo en tu mente y tu sola te contestas, muchas veces es la voz de tu angelito la que te contesta.
- ¿Sabías que le puedes poner nombre?
- ¡No!
- El mío se llama Gustavo. ¿Qué nombre le vas a poner al tuyo?
- Judy
- ¿Judy? Y de donde sacaste ese nombre?
- De mi mente.
- ¡Órale! Pues que bonito nombre.
- A partir de este momento puede que sueñes con tu angelito, porque ya le nombraste y ya sabes de que existe.
- ¿Tú has soñado con tu angelito mami?
- Si mi amor, varias veces cuando era niña, así como tú.
- ¿Y qué te decía?
- No me acuerdo mi amor, pero me acuerdo de su cara. Era hermoso.
- ¿Cómo mami?
- Pues así mi amor, tenía su cara muy blanca, con el pelo café clarito y ojos cafecitos. Muy hermoso.

Silencio…

- ¿Mami?
- ¿Si?
- Te quiero
- Y yo a ti princesa. Buenas noches.
- Buenas noches mami.
- Ah, amá, se nos olvidó rezar.
- No mi amor, ya rezamos.
- No Má, la del angelito.

Silencio...

- Angel de la guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día…




Hasta mañana ;)






Y yo sigo en la vida cazando amaneceres
cazando sueños, sueños que mueren
donde nace tu boca
y mi alma se pierde...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada